06/08/2026
Cada julio vemos el mismo patrón: contracturas cervicales "de la nada".
No es del todo un mito. La exposición prolongada a corrientes de aire frío puede aumentar la tensión en la musculatura cervical, especialmente si ya está sobrecargada por horas de pantalla o trabajo sostenido. El frío produce una vasoconstricción local, el músculo pierde flexibilidad, y si ya estaba al límite, el resultado llega en forma de contractura o cervicalgia de inicio brusco.
No hace falta renunciar al aire acondicionado en pleno julio. Sí tiene sentido no estar directamente bajo el chorro de aire durante horas, hacer pausas y movilizar el cuello con regularidad.
Y si la contractura ya está instalada, no esperar a que se cronifique.
Massamagrell, Valencia · Enlace en la bio.