16/06/2026
🌿 El inicio de la segunda temporada de Mi otra yo nos regala una imagen profundamente simbólica: un nacimiento. Un momento que no solo habla de llegar a la vida, sino también del primer vínculo que experimentamos: el vínculo con mamá.
Desde la mirada sistémica y las Constelaciones Familiares, sabemos que cuando ese vínculo se ve interrumpido por dolor, ausencia, enfermedad o trauma, algo en el niño queda mirando hacia atrás. Y muchas veces, sin saberlo, seguimos buscando durante años aquello que un día faltó.
A esto lo llamamos movimiento del amor interrumpido.
La buena noticia es que sanar no consiste en cambiar la historia, sino en permitir que ese movimiento pueda completarse. Dejar de buscar fuera y empezar a tomar, con humildad y respeto, aquello que sí estuvo disponible. 🤍
Y para quienes amamos esta serie, estamos deseando el estreno de la tercera temporada de Mi otra yo, una historia que ha acercado las Constelaciones Familiares a millones de personas y ha abierto conversaciones profundas sobre vínculos, trauma y pertenencia.
💬 ¿Has visto Mi otra yo? ¿Qué escena te ha resonado más?
Mi Otra Yo Constelaciones Familiares