15/08/2026
15 DE AGOSTO | ASUNCIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA
Hoy alzamos la mirada al cielo para contemplar a María, elevada en cuerpo y alma a la gloria de Dios.
Y nosotros la contemplamos como lo que siempre ha sido y será para esta Cofradía: nuestra Madre y nuestra Reina.
Ella es María Santísima de los Afligidos, la que nunca abandona a sus hijos en el camino; la que permanece cuando las fuerzas faltan, la que consuela cuando el corazón se rompe y la que, aun entre lágrimas, nos enseña a seguir confiando.
Ante su atenta mirada afligida caben todas nuestras plegarias. No hacen falta palabras para que una Madre comprenda a sus hijos. Ella conoce nuestras alegrías, nuestros miedos, nuestras heridas y también esas súplicas que tantas veces solo somos capaces de pronunciar en silencio.
Durante siglos, generaciones de hermanos de la Cofradía de la Santa Vera Crux y Santiago Apóstol han encontrado en María refugio, esperanza y consuelo. Y hoy seguimos caminando bajo su manto, sabiendo que quien se agarra de la mano de María nunca camina solo.
En esta solemnidad de su Asunción, le pedimos que continúe velando por nuestra Cofradía, por nuestros hermanos, por nuestras familias y por todos aquellos que necesitan sentir el consuelo de una Madre.
Madre de los Afligidos, Reina de la Santa Vera Crux,
no apartes nunca tu mirada de tus hijos.
Guíanos en el camino de la vida
y, cuando llegue nuestra hora,
llévanos contigo a la gloria del Cielo.
¡Viva María Santísima de los Afligidos!
¡Viva nuestra Madre y Reina!
¡Viva la Santísima Virgen María!
«Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí».
(Lc 1, 48-49)