09/08/2026
☀️ "En verano se me quitan los granos". ¿Te suena?
Es una sensación bastante habitual. Después de unos días de playa parece que la piel está más seca, los granitos se notan menos e incluso el bronceado ayuda a disimularlos. Pero ese efecto suele durar poco.
Lo que ocurre es que el sol puede disminuir temporalmente la inflamación, mientras que el bronceado hace menos visibles las imperfecciones. Sin embargo, la exposición solar también puede hacer que la piel se engrose y, con el paso de los días, aumente la producción de grasa. ¿El resultado? Es frecuente que, al volver de las vacaciones, aparezca el temido "efecto rebote", con nuevos brotes de acné.
Además, si tienes marcas de acné, el sol puede hacer que se pigmenten y tarden mucho más tiempo en desaparecer.
Por eso, si tienes una piel con tendencia acneica, no renuncies a la fotoprotección. Lo
importante es elegir un protector solar ligero, oil free y no comedogénico, que proteja la piel sin favorecer la obstrucción de los poros.
El verano no tiene por qué ser un enemigo de las pieles con acné, siempre que mantengas una rutina adaptada y protejas tu piel correctamente.
📍 Si no sabes qué fotoprotector o qué rutina es la más adecuada para tu piel, en la farmacia estaremos encantadas de ayudarte.