12/08/2026
Un sismo puede terminar en unos minutos, pero la sensación de peligro puede permanecer mucho más tiempo en nuestro cuerpo.
Después de una experiencia que percibimos como amenazante, pueden aparecer miedo, sobresaltos, tensión, alteraciones del sueño o una necesidad constante de estar informados.
Y cuando además existen pérdidas humanas o materiales, el impacto emocional puede ser todavía más profundo.
No tienes que obligarte a “estar bien” inmediatamente.
Primero, seguridad.
Después, regulación.
Y poco a poco, recuperación.
Y si estás atravesando un duelo, recuerda que no tienes que apresurarte para dejar de sentir la ausencia.
🤍 Lo que sientes también merece cuidado.
Lo que has perdido merece ser reconocido.
Y pedir ayuda también es una forma de cuidarte.
Si este mensaje puede ayudar a alguien que está atravesando las consecuencias de un sismo, compártelo.