24/08/2026
El objetivo no es enseñarle a jugar. Es entrar en su juego.
En ciertas ocasiones pensamos que para jugar con nuestros hijos tenemos que saber qué hacer, proponer actividades o conseguir que el juego “sirva para algo”. Pero el juego libre no necesita un guion. 🧩
Como adultos, a veces caemos en la costumbre de supervisar el juego desde arriba, sentados en el sofá o de pie. Pero cuando hacemos el esfuerzo consciente de bajar físicamente a su altura, sentarnos en el suelo o en su alfombra, la dinámica cambia por completo.
Sentarnos a su altura, observar qué despierta su interés y seguir su iniciativa puede ser suficiente para empezar a conectar con su mundo.
Prueba algo sencillo la próxima vez: los primeros dos minutos, observa sin dirigir. Después, únete a lo que tu hij@ ya está haciendo. ❤️
Y si el juego en casa se convierte en un reto, podemos acompañaros. Escríbenos por mensaje directo y hablamos.