31/05/2026
Frecuentemente pasamos tiempo construyendo un dique invisible, un muro infranqueable hecho de sobreesfuerzo, de “tengo que poder con todo”, de “tengo que aguantar”, de miedo a no ser suficientes, a no dar la talla, a no ser bien considerados por terceros… Nos empeñamos inconscientemente en contener la corriente propia de nuestra naturaleza, en rechazar nuestras sombras, nuestros ritmos y nuestras aparentes flaquezas, en frenar el caudal de paso de la vida, creyendo que controlar el agua es la mejor forma de mantenernos a salvo, sin saber muy bien de qué o de quién nos estamos protegiendo.
Eso es la RESISTENCIA: el empeño agotador de pararle los pies al flujo del río.
Mantener ese muro en pie cada día exige la renuncia de la propia comprensión. Sencillamente nos olvidamos de que el agua busca siempre su camino y, cuanto más fuerte es el dique, más presión acumula el río.
En cambio, la ACEPTACIÓN es tener la valentía de retirar la primera piedra del dique. Es permitir que el agua fluya, comprender su caudal, acompañarlo y aprender a flotar en él. Es dejar de pelear contra la corriente para empezar a dirigir nuestro propio timón.
El origen de toda resistencia empieza siempre en el mismo lugar: en la no aceptación de lo que somos. Cuando nos negamos a acoger lo que somos, el cuerpo y la mente entran en un estado de alerta constante. Ese desgaste silencioso, ese miedo a que el dique se rompa, esa lucha ciega entre lo que es y lo que creemos que debería ser es, precisamente, el origen de la ansiedad. Una agitación constante que solo se calma cuando dejamos de contener el agua, cuando bajamos la guardia y nos atrevemos, por fin, a reconocernos plenamente, habitarnos y a mostrarnos al mundo desde una integridad inquebrantable... Y solo desde esa integridad, que es honestidad absoluta con uno mismo, se despierta la sabiduría interna para acoger nuestro Sankalpa (propósito) ✨
Esta semana en clase cerramos un ciclo profundo de fuego, introspección y autoestima. Nos vemos en la esterilla para aprender, por fin, a soltar el dique.
Empezamos mañana a buscar el camino hacia Anahata 💙