26/06/2026
Veinte años dan para muchas cosas.
Para aprender que la mejor clase no es la más elaborada, sino la más presente.
Para descubrir que las personas que más transforman su práctica no son las más flexibles — son las más honestas con ellas mismas.
Para entender que un grupo pequeño hace algo que un grupo grande no puede: crear el espacio para que cada persona sea vista.
Saraiba no es grande. No quiero que lo sea.
Lo que quiero es que cada persona que entra por la puerta — a una clase, a un curso, a la formación — sienta que hay alguien al otro lado que está de verdad.
Gracias por seguir aquí. Por leer, por practicar, por escribirme. Por confiar en este proyecto que lleva dos décadas intentando hacer una cosa bien.
Nos vemos en el tapete. 🌿