15/08/2023
Muchos de vosotros estaréis de vacaciones, otros todavía no y otros ya casi habréis olvidado cuando lo estuvisteis… Hablamos un rato?
En la última publicación hablamos de la flexibilidad mental, y sobre la importancia de la fusión de la mente emocional y la mente racional. Incluso, denominamos a esta fusión como "MENTE SABIA". Pero, ¿a qué nos referimos cuando hablamos de "mente sabia"?
Lo cierto es que es un concepto que surge como resultado de la integración tanto de la mente racional como emocional, y añade conjuntamente conocimiento intuitivo a la experiencia emocional y al análisis lógico. Es la habilidad de poder tomar decisiones que resulten ajustadas a tus necesidades y demandas del día a día, es como ver y sentir algo con claridad, sintiendo la seguridad de que algo es válido para nosotros. Nos aporta coherencia vital, calma. Algunos lo definen como el equilibrio en la toma de decisiones dado que ayuda a mantener la decisión en el tiempo.
La parte emocional, relacionada con sentimientos, sensaciones o las señales físicas (incluso a veces consideradas como intuiciones), están relacionadas con la parte visceral de uno mismo. Seguro que alguna reconoce los dolores de estómago cuando estaba asustada, un cosquilleo al estar emocionada... esta parte de la mente está más en contacto con cómo vamos a SENTIR los acontecimientos. Por otro lado, la parte racional, es la que PIENSA acerca de las situaciones, e incluso piensa sobre las emociones y sensaciones. Las analiza, codifica, categoriza y las organiza. Permite analizar los detalles de lo que ocurra, y desde esa información ejecutar una decisión, creando una idea.
Ya, ... y ¿cómo se usa? Ejercicios como la meditación, permiten centrar la atención al momento presente y observar lo que ocurre en nuestro cuerpo y mente. Practicar estos ejercicios a la hora de tomar decisiones importantes en tu vida, quizás te permita elaborar ideas más claras de lo que SIENTE, PIENSAS y NECESITAS.
💡y tú, ¿te atreves?
Te invito a que te tomes un momento mientras lees esta publicación, y que silencies las notificaciones del móvil, busques un lugar tranquilo, sin muchas distracciones. Encuentra una postura cómoda para ti, quizás puedas sentarte en una silla, dejando la espalda apoyada, dejando que las piernas, brazos, cuello y core se relajen... y te invito a que hagas unas respiraciones lentas, inhalando por tu nariz, y exhalando por la boca. Así hasta tres veces... si puedes, coloca una mano sobre tu abdomen, e imaginatelo llenándose de aire con cada inhalación.Luego, siente cómo se desinfla, quedando una sensación de vacío y calma cuando exhalas... lleva tu atención poco a poco a la sensación de relajación, y si tu mente se distrae, dirige la atención al contacto de la mano con el abdomen, acompaña tu respiración... observa si hay algún pensamiento que te distraiga, que quizás te esté generando malestar, y deja que repose en la mente sabia, justo en tu abdomen y en la sensación de relajación... dale un espacio... y luego, pregúntale a tu centro de mente sabia qué podrías hacer con esos problemas, déjate aconsejar por tu yo interno intuitivo, que te continua acompañado desde una respiración lenta y consciente... es importante que no juzgues ninguna respuesta, y que te permitas percibirlo para ti... continúa inhalando y exhalando, y lleva la atención al movimiento del abdomen... luego, cuando sientas que has terminado, vuelve a conectar con la situación externa, con la sala en la que estés y finaliza el ejercicio cuando creas que lo necesitas...
¿Qué tal? ¿Cómo te has sentido? Ahora que has conocido la consulta de la mente sabia, si sientes que es una buena decisión entonces sería interesante que comenzaras a llevarla a cabo. ¿Y cómo sé si es una decisión integrada con la mente sabia? Respóndete a estas tres preguntas...
1-¿Estabas prestando atención a tus emociones y a tus conocimientos de la situación?
2-¿Tuviste la sensación, es decir, llegaste a sentir que la decisión era buena para ti?
3-¿La decisión que has tomado te conducirá a resultados beneficiosos?
¡Ánimo! No siempre es fácil identificar nuestras emociones ni sensaciones corporales, pero con entrenamiento, lograrás potenciar tu mente sabia e integrar tus pensamientos.
Feliz verano, hablamos pronto.
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Erika González Sainz - Psicóloga Col. O - 03379