26/02/2026
La paternidad y la pareja
Muy buenas, hoy me encantaría compartir contigo una nueva reflexión que nos profundice en el tema de la paternidad/maternidad y la relación de pareja.
Somos muchos los que hemos visto como nuestras vidas pasan de ser un TÚ y un YO a de repente, casi sin darnos cuenta, a ser 1 + 1 = 3... y poner todo nuestro foco de atención y energía en esta nueva aventura, que viene sin manual de instrucciones, que es la paternidad.
La verdad es que los niños nos muestran todo lo mejor y lo peor de cada uno y a veces te los comerías a besos y otras te preguntas porqué no me los he comido...😉
Pero lo más importante de este reto es que ponemos tanto impetu en la crianza del pequeñ@, que muchas veces nos olvidamos de ese TÚ y ese YO que éramos en un principio. Por consiguiente, los años pasan, los niños crecen y se van. Luego llega un momento en que os quedáis uno en frente del otro, os miráis y no os reconocéis.
Habéis sido unos padres fantásticos y se ha trabajo muchísimo para ofrecer una crianza fabulosa pero en el fondo te preguntas, "a parte de ser padre/madre, ¿quienes somos?"
¿Te ha pasado nunca?
Para ello, te invito a tomar una pausa, respirar profundamente y tomar consciencia de que primero de todo somos pareja. Cada cual con sus proyectos de vida, con sus deseos, con sus ambiciones, con sus gustos, etc.
Para mí, es importantísimo el hecho de cuidar primero a uno mismo y luego también a la pareja para que juntos podamos acompañar a nuestros hijos cada día.
En definitiva, la vida está formada de momentos y en una relación debe de haber momentos de abrazarse, de acariciarse, de agradecer, de decir "estoy por ti", de mirarse a los ojos, momentos donde guardar un silencio acogedor... y solo así se va forjando la relación.
Nuestros hijos son nuestros espejos de los cuales podemos vernos a través de ellos y con ellos.
Te invito a ser el tipo de persona que quieres que sean ellos porque ellos no aprenden de lo que les decimos y sí de lo que ven.
Si crees que este contenido te hace reflexionar, comentame y te leo.
Te mando un caluroso abrazo.
Con amor,
Xisco Caimari