20/08/2026
¿Sabías que los bebés no solo se mueven en las ecografías, sino que también ensayan expresiones faciales complejas como sonreír, fruncir el ceño e incluso parpadear mucho antes de nacer?
A partir de las semanas 24 a 28 de gestación, gracias a las ecografías en 3D y 4D, los ecografistas han podido documentar un fenómeno fascinante: la práctica de la gesticulación. Estas muecas no responden a emociones reales —el bebé no se está riendo de un chiste ni se está enojando dentro del útero—, sino a entrenamientos neuromusculares. Su cerebro está conectando las vías nerviosas con los músculos del rostro para prepararse para la vida exterior.
La sonrisa refleja: A menudo sonríen mientras están dormidos en la fase REM, ejercitando los músculos cigomáticos.
El ensayo del llanto: También hacen muecas de llanto o dolor (unir las cejas, arrugar la nariz y bajar las comisuras de los labios) para asegurarse de que, en cuanto nazcan, puedan comunicar su incomodidad de inmediato y asegurar la atención de sus padres.
Es, básicamente, un ensayo general en la penumbra del útero para que el día del nacimiento el lenguaje facial esté completamente listo para usarse.