01/08/2026
Estoy convencida de que todos tenemos un lugar en el mundo que, por alguna razón, nos hace bien. Un lugar donde el cuerpo baja la guardia, la mente deja de correr y todo vuelve a colocarse en su sitio.
Para mí, ese lugar es Formentera.
Es precisamente aquí donde recuerdo qué significa para mí la felicidad. No tiene que ver con grandes logros ni con cosas extraordinarias. Tiene mucho más que ver con un paseo al amanecer, con la inmensidad del mar, con un libro que no puedes dejar de leer o con fotografiar un instante porque quieres conservarlo para siempre.
Y es curioso… cuanto más tiempo paso aquí, más consciente soy de todo lo que, sin darme cuenta, doy por hecho. La salud. Una conversación sin prisas. Una comida con mi familia o mis amigos. Un abrazo. Poder abrir los ojos un día más y seguir disfrutando de las personas que quiero.
Tenemos la mala costumbre de dar por hecho lo importante… hasta que un día nos falta. Quizá el verdadero lujo no sea tener más, sino aprender a valorar lo que ya forma parte de nuestra vida.