11/06/2026
Ha llegado el calor fuerte, y cuando empieza fuerte, esta consulta llega al mostrador casi a diario: “Mi niño ha pasado mucho calor, ¿le doy algo?”. Y la respuesta correcta depende exactamente de lo que ha pasado — porque insolación y golpe de calor no son lo mismo, y el manejo es completamente distinto.
La insolación responde bien al tratamiento de primeros auxilios: sombra, líquidos, enfriamiento progresivo. El golpe de calor es una emergencia médica real — el sistema de termorregulación ha colapsado y cada minuto cuenta.
Lo que este carrusel no recoge y también importa: los antipiréticos (paracetamol, ibuprofeno) no tienen ninguna utilidad en el golpe de calor porque la hipertermia no está mediada por prostaglandinas como en la fiebre infecciosa. Darlos no solo no ayuda — puede generar una falsa sensación de control que retrasa la llamada al 112. Eso es algo que vale la pena decirle a las familias de forma preventiva, antes de que llegue la urgencia.
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P.D. para farmacéuticos 👇 En el mostrador, la clave está en la triaje verbal rápida: temperatura, estado de consciencia y si el niño suda o no. Si hay confusión, somnolencia intensa o temperatura >40°C sin sudoración, la derivación es inmediata — no hay producto que recomendar. Si quieres profundizar en atención farmacéutica pediátrica basada en evidencia, escríbeme PEDIATRÍA.