18/08/2026
Uno de los errores más frecuentes cuando sentimos ansiedad, miedo o una emoción muy intensa es intentar convencer a nuestro cerebro de que "no pasa nada".
Pero cuando el sistema nervioso está activado, las explicaciones racionales suelen llegar demasiado pronto.
Antes de pensar con claridad, necesitamos recuperar una sensación mínima de seguridad.
Por eso, en terapia, muchas veces empezamos por el cuerpo.
No porque las emociones estén "en el cuerpo" únicamente, sino porque el cuerpo forma parte del sistema con el que regulamos el estrés.
Si notas que tu corazón se acelera, tu respiración cambia o sientes un impulso intenso de huir, discutir o bloquearte, prueba a seguir este orden:
1️⃣ Reconoce que tu sistema nervioso está activado.
2️⃣ Oriéntate al presente mirando lo que te rodea y sintiendo el contacto con el suelo.
3️⃣ Utiliza el cuerpo como un recurso: apoya los pies, alarga la exhalación o busca una postura que transmita estabilidad.
4️⃣ Pon nombre a lo que sientes sin juzgarlo.
5️⃣ Espera a recuperar algo de calma antes de tomar decisiones importantes.
Regular no significa no sentir.
Significa poder atravesar una emoción sin quedar completamente secuestrado por ella.
📌 Guarda este carrusel para esos momentos en los que sabes que "algo se ha activado", pero no recuerdas qué hacer.
💬 Cuéntame: ¿Qué notas primero cuando te desregulas: tu cuerpo, tus pensamientos o ambas cosas a la vez?
Soy Marisa Cortizo, Psicóloga Clínica y Clínica EMDR.
Sígueme si te interesa mi contenido.