12/08/2026
Hay regalos que valen mucho más de lo que cuestan.
F. tiene 14 años, llegó desde Cuba con una distrofia muscular de Duchenne y con una historia clínica compleja: tratamiento parcial, muchas dudas y pocas oportunidades reales de haber frenado la progresión de la enfermedad hasta ese momento.
Cuando lo valoramos, hicimos lo que creemos que hay que hacer en estos casos: parar, ordenar toda la información, revisar el tratamiento, derivar a los especialistas necesarios, medir objetivamente su situación funcional y buscar todas las opciones terapéuticas posibles.
Porque ante un caso así, no vale el “ya veremos”.
Toca hacer todo lo que esté en nuestra mano.
Su familia siguió cada indicación con una fuerza admirable. Poco a poco empezaron a verse pequeñas mejorías. Ahora F. está pendiente de la aprobación de un nuevo tratamiento y se ha abierto un rayo de esperanza con un posible ensayo clínico.
En la última consulta, su madre nos dio las gracias.
Y nos regaló tres tabletas de chocolate Nestlé.
Tres tabletas de chocolate que nos dejaron tragando saliva.
Porque no era chocolate.
Era confianza.
Era gratitud.
Era una familia diciendo: “gracias por intentarlo”.
Y nosotros solo podemos decir:
Gracias, F. 💙
Por recordarnos por qué hacemos esto.