31/07/2026
Hay preguntas que aparecen… y ya no te dejan igual.
Ayer me encontré con una que, desde entonces, no ha dejado de acompañarme.
¿Qué ha hecho que hoy el miedo a no estar a la altura ocupe tanto espacio?
No intenté responderla.
Solo me di cuenta de que era distinta.
Porque no me preguntaba cómo dejar de sentir ese miedo.
Me invitaba a mirar qué estaba ocurriendo en mi vida para que, precisamente hoy, ocupara tanto espacio.
Y eso cambió algo.
A veces creemos que necesitamos respuestas.
Pero hay preguntas que hacen algo mucho más valioso.
Nos obligan a detenernos.
A mirar de otra manera.
Y, sin darnos cuenta, empiezan a ordenar piezas que llevaban demasiado tiempo dispersas.
Hoy no quiero ofrecerte una respuesta.
Solo dejarte una pregunta.
Quizá no necesites responderla ahora.
Quizá baste con dejar que te acompañe.
Las respuestas tranquilizan. Las buenas preguntas transforman.