27/08/2026
¿Y si el problema no fuera que te falta fuerza de voluntad?
Muchas mujeres llegan a consulta convencidas de que no tienen control con la comida.
Y muchas veces, cuando miramos qué está pasando durante el día, encontramos:
- Mucho estrés.
- Poco descanso.
- Mucha exigencia
- Poco tiempo para ellas mismas.
Entonces llega la noche y la comida se convierte en una de las pocas cosas que proporciona placer, desconexión y alivio
Y esto no significa que «tu cuerpo te obligue a comer» ni que no tengas ninguna capacidad de elección.
Significa que, si utilizas la comida como una de tus principales vías para regular el malestar, es muy difícil que el simple hecho de decirte «tengo que controlarme» solucione el problema.
Por eso, la mayoría de veces, trabajar únicamente la alimentación se queda muuuuyyyyy corto.
También hay que mirar cómo estás viviendo.
Cómo estás descansando.
Cómo gestionas el estrés.
Cuánto tiempo tienes para ti.
Y qué otras formas de desconectar y sentirte bien tienes disponibles.
Probablemente no necesitas aprender a controlarte más.
Necesitas construir una vida en la que no tengas que llegar al final del día completamente agotada para poder parar.
¿Por la noche aparecen las ganas de comer justo cuando por fin termina tu día? Te leo.