11/08/2026
Cuando el estrés se mantiene en el tiempo...
Al principio notas que estás más cansado/a, más irritable o que te cuesta desconectar, y te dices:
- Es normal, tengo mucho trabajo.
-Ya se me pasará.
-Ahora no puedo parar.
Y sigues adelante hasta que aquello que empezó siendo puntual, comienza a formar parte de tu día a día.
-Te acostumbras a dormir mal.
-A vivir con tensión.
-A estar siempre pendiente de lo que falta por hacer.
-A no tener tiempo para ti.
-A sentir que nunca llegas a todo.
Y, sin darte cuenta, empiezas a normalizar un estado que tu cuerpo y tu mente llevan tiempo intentando expresar.
Dejas de disfrutar de las pequeñas cosas porque estás demasiado ocupado intentando llegar al final del día.
Dejas de escuchar lo que sientes porque no tienes espacio para sentirlo.
Dejas de preguntarte qué necesitas porque siempre hay algo más urgente que atender.
Y poco a poco puedes entrar en piloto automático: haces, resuelves, cumples, continúas... pero cada vez estás menos conectado contigo.
El problema no es tener estrés. El estrés forma parte de la vida y, en determinados momentos, puede ser una respuesta útil.
La dificultad aparece cuando no encontramos espacios para recuperar el equilibrio y ese estado de alerta se convierte en nuestra forma habitual de vivir.
Por eso, quizá hoy la pregunta no sea:
¿Cuánto más puedo aguantar?
Sino:
¿Qué necesito escuchar de mí antes de seguir adelante?
A veces, parar no significa rendirse. Significa volver a ti.
CONTACTO (WhatsApp)
+34 673 228 216 https://vivianaalthaus.com/sesiones-sant-celoni/
[email protected] (link en bio)