19/05/2020
DISFRUTAR LO QUE VIENE Y RETIRARSE CUANDO YA NO SE DA.
Todo en la vida son ciclos, procesos y transiciones.
Después de un período de crisis, de pérdidas y duelos, después de un détox emocional es recomendable un tiempo de barbecho..
Jung escribió: “Quien mira hacia afuera sueña, quien mira hacia dentro, despierta”. Un tiempo de barbecho es lo que se necesita para dejarse en paz, seguir sanando y prepararse para una nueva relación íntima. Un tiempo para regenerarse, autorregularse y cultivarse interiormente.🌱.
Es bueno volver a mirada a la los vínculos que nos unen y observar las relaciones de amistad para ver si siguen estando vigentes, si se puede contar con ellas, si existe reciprocidad y hay valoración y cuidado mutuo. Tomar conciencia de si hay una verdadera conexión o son relaciones que dejaron hace tiempo nutrir y de estar vivas, y si podemos o no compartir lo que consideramos esencial. 🌷💟
Y así, soltar sin culpa ni remordimientos aquellas relaciones que no fluyen, no alimentan, no aportan y ya no tienen validez. Porque hablar es una necesidad, escuchar es un arte y el tiempo es oro. Éste último es el capital con el que contamos, de ahí la importancia de ser conscientes de la finitud de la existencia y discernir con quién y cuándo lo compartimos. En palabras de Jung: “Ignora a las personas que amenazan tu alegría. Ignóralos, literalmente”.😜
Cuando no se está en pareja es interesante observar de qué manera proyectamos en alguna amistad íntima todo aquello que generalmente proyectamos en la pareja, es decir las expectativas, necesidades y carencias del niño interior que no son satisfechas por uno mismo. Es un momento excepcional para cultivar conscientemente relaciones de amistad auténticas.
Si se practica y se integra se podrá extrapolar y experimentar en una relación íntima o pareja más adelante.👩❤️💋👩👨❤️💋👨💑👩❤️👨
Y a ti que te ha enseñado este proceso de pérdida mundial?
Foto pintores.
Texto axbelart.