29/05/2026
A veces el cuerpo habla igual que los vínculos.
Hay una pierna que entra en modo apego ansioso:
trabaja de más, sostiene de más, compensa de más.
Pierde libertad de movimiento porque intenta hacerse cargo incluso de lo que le toca al otro lado.
Y sí… a veces el precio aparece en forma de lumbar cargada o rodilla dolorida.
Mientras tanto, el otro lado entra en modo evitativo:
coge menos responsabilidad,
se implica menos,
pero se siente más libre en sí mismo.
El problema no es que uno haga más y el otro menos.
El problema es cuando el equilibrio desaparece.
Porque el cuerpo, como las relaciones, funciona mejor cuando ambos lados sostienen su parte sin invadirse ni abandonarse.