16/07/2026
EL DIAGNÓSTICO PRECOZ EMPIEZA CUANDO DECIDES CONSULTAR AL DERMATÓLOGO
Nuestra paciente de hoy tan solo tiene 31 años e hizo lo correcto.
Acudió a consulta porque había notado que algunos de sus lunares habían cambiado en los últimos meses.
Realizamos una exploración completa de toda su piel con dermatoscopio. Durante la revisión, uno de los lunares del muslo izquierdo llamó especialmente mi atención: presentaba asimetría, bordes irregulares y otros signos de alarma que hacían sospechar que no era un nevus normal.
Decidimos extirparlo y enviarlo a analizar.
El resultado de la anatomía patológica confirmó el diagnóstico: melanoma de extensión superficial, con un índice de Breslow de 0,3 mm y un estadio inicial con buen pronóstico.
¿Por qué comparto este caso?
Porque el melanoma detectado en fases iniciales tiene un pronóstico excelente y, en muchos casos, la cirugía es curativa.
Nuestra paciente no esperó a que el lunar creciera más, sangrara o doliera. Acudió cuando notó un cambio. Ese gesto puede marcar la diferencia.
🔎 Si un lunar cambia de tamaño, forma, color, bordes o comienza a comportarse de forma diferente al resto, consulta con un dermatólogo. Una revisión con dermatoscopio puede ser determinante.
Detectarlo a tiempo salva piel. Y, lo más importante, salva vidas.
¿Hace cuánto que no revisas tus lunares?
La mejor herramienta contra el melanoma sigue siendo el diagnóstico precoz.