13/03/2026
Hemos aprendido a sobrevivir al trauma. A sentir vergüenza, culpa y soledad por lo que hemos vivido. A sentir, de alguna manera, que no está bien ser cómo somos.
Nombrar el trauma y la violencia hace que podamos reparar lo que guardamos en la mochila. Procesar nuestras vivencias más difíciles y sentir que es posible vivir de otra forma.
Mi día a día consiste en esto: trabajar junto a otras personas para que puedan sentir realmente que no tienen por qué seguir funcionando en supervivencia.
Un abrazo!
PD: hablo del trauma transgeneracional porque está muy presente en mi forma de trabajar e influye directamente en cómo construimos nuestra identidad y estilo de apego.