18/06/2026
El cansancio tiene una forma muy cruel de parecerse al desamor.
Menos palabras, menos presencia, menos ganas. Y cuando no se distinguen, es fácil sacar conclusiones equivocadas. Antes de pensar que algo se ha roto, vale la pena preguntarse si simplemente hay demasiado peso acumulado.
Porque el agotamiento miente — distorsiona, enfría y desconecta sin que el amor haya desaparecido. Reconocer la diferencia puede cambiar decisiones que de otra forma se tomarían demasiado pronto.