Ana Torres · Psicóloga Sanitaria. Síndrome de la Impostora/or

Ana Torres · Psicóloga Sanitaria. Síndrome de la Impostora/or ¿Tienes formación y sigues sin lanzarte?

Psicóloga Sanitaria · AN06585
Especialista en Síndrome de la Impostora/or en terapeutas
Te acompaño a identificarlo, transformarlo y mostrarte.
👇 Empieza aquí gratis Centro de Psicología es un espacio de encuentro que fomenta las relaciones saludables con otras personas con el propósito de que sirvan de modelo de construcción de relaciones sanas, equilibradas, que nos aporten bienestar y felicidad

. Un lugar en el que poder mirarnos a nosotros/as y a los demás desde el cariño, la comprensión y el respeto que posibilita encontrarnos con la mejor versión de nosotros/as mismos/as.

20/08/2026

Tu paciente dice que sigue igual, que no nota cambios. Y esa frase se te queda dentro. Le das vueltas esa noche, y la siguiente. Repasas la sesión, lo que dijiste, lo que no. Y aparece la conclusión de siempre: seré yo, algo estaré haciendo mal.

Tres días cargando con algo que igual ni te corresponde entero.

Desde fuera se lee como que eres muy responsable, muy entregada. Pero mira de cerca esa culpa, porque casi nunca es solo profesionalidad.

Cuando el avance de tu paciente pesa así, tu Juez y tu Exigente se están organizando para protegerte de algo. De la vergüenza de no ser suficiente. De la culpa de decepcionar. Del miedo antiguo a que, si la otra persona no está bien, tú pierdas tu lugar. Por eso te lo llevas a casa. Por eso no puedes soltarlo.

Un proceso avanza a su ritmo, y hay mil factores que no dependen de ti: su momento, su historia, su red, el punto en el que llega. Cargarte con todos no ayuda a tu paciente, y a ti te deja vacía.

Es importante ver la información, observar que parte te puede estar correspondiendo a ti y cuál no, y por supuesto, poder supervisarlo.

Pero te invito a esta reflexión: la responsabilidad que cuida te deja hacer tu trabajo y volver a tu vida. La que se queda contigo a las tres de la mañana puede estár hablando de una herida tuya que todavía se activa, no de tu competencia.

¿Te ha pasado? Dímelo con un sí 👇

Un abrazo,
Ana 🙋🏻‍♀️

Después de 25 años ejerciendo como psicóloga sanitaria en consulta privada, si tuviera que empezar de cero hoy, haría es...
18/08/2026

Después de 25 años ejerciendo como psicóloga sanitaria en consulta privada, si tuviera que empezar de cero hoy, haría esto 👇

👉Atreverme a mostrarme antes. Dar visibilidad a mi trabajo desde el principio, sin esperar a sentirme «lista».
👉Reconocer cada logro por el camino. Cada avance, cada paso, cada persona a la que he podido acompañar. Pararme a verlo, en lugar de correr hacia lo siguiente.
👉Rodearme pronto de otros y otras profesionales. Un o una marketer, un o un editora, alguien que sepa de lo que yo no sé. No cargar sola con todo.
👉Confiar primero en mi criterio, y después preguntar a quien sabe. En ese orden.
👉Recordar que mi familia y mis amigos o amigas me quieren y quieren lo mejor para mí, pero que la que más sabe de mi trabajo soy yo.
👉Invertir en las formaciones justas. Las necesarias, no una detrás de otra para calmar la sensación de que aún me falta algo.

Después de estos 25 años en consulta y como formadora, sé que estas son las bases para sostener un proyecto que funcione. No la parte más visible, pero sí la que aguanta el edificio.

¿Tú añadirías algo más? Te leo en comentarios 👇

Un abrazo,
Ana 🙋🏻‍♀️

www.anatorrespsicologa.es

13/08/2026

Antes de dar un paso profesional (abrir agenda, subir la tarifa, ponerte más a la vista) aparece a veces este pensamiento: «¿quién soy yo para esto, si yo todavía tengo lo mío sin resolver?».

Y con esa duda, aplazas. Otro curso, otra formación, otra vuelta de terapia antes de sentirte legítima para ocupar tu sitio.

Pero mira bien esa duda, porque casi nunca va de lo que crees. No va de si sabes suficiente. Cuando hablas de tu tema en privado, lo haces con criterio y profundidad. La duda va de otra cosa: de si tienes derecho a ocupar ese espacio.

Eso tiene un nombre en mi modelo: la herida de legitimidad. «No tengo derecho a ocupar este lugar.» Es muy propia de las profesionales, y tiene algo particular: se activa justo cuando te va bien. Ante el reconocimiento, ante el éxito, ante que te vean. Por eso puede que te encuentres más incómoda cuando algo te sale bien que cuando falla.

Y debajo suele haber una huella más antigua: la sensación repetida, de pequeña, de que lo que sentías no encajaba, lo que pensabas no bastaba, tu criterio no era de fiar. Así que no, no se calma con más formación. La formación nunca fue el problema.

Lo que sostiene un proceso no es que tú lo tengas todo resuelto. Es tu presencia: poder estar con la otra persona, y contigo, sin abandonarte cuando aparece lo incómodo. Y eso lo construyes aprendiendo a acompañarte también a ti.

Fíjate en la trampa: esa parte que dice «cuando lo tenga todo resuelto, entonces sí» nunca da la señal de salida. El listón se mueve solo cada vez que te acercas.

No esperes a estar entera para ocupar tu lugar. Se ocupa desde donde estás, aprendiendo a no abandonarte por el camino.

¿Lo reconoces? Dímelo con un sí 👇

Un abrazo,
Ana 🙋🏻‍♀️

«Ana, estoy harto de esta montaña rusa.»Me lo dijo con cara de angustia, cansancio acumulado y los ojos tristes.Antonio ...
11/08/2026

«Ana, estoy harto de esta montaña rusa.»

Me lo dijo con cara de angustia, cansancio acumulado y los ojos tristes.

Antonio es moreno, de ojos vivos, 1,70 y un carácter alegre a prueba de bombas. Pero esa mañana estaba inusualmente cansado.

¿El motivo?

Lleva dos años emprendiendo, intentando darse a conocer como psicoterapeuta. Antes trabajaba la autoestima, pero entró en un programa donde le recomendaron elegir un tipo concreto de problema, y se decidió por la terapia de pareja.

Él no sabe cuánto lo entiendo. Cómo empatizo con él. Cómo he atravesado esa misma montaña rusa.

Porque hoy, además, parece que hay que ser «influencer» para poder dedicarte a tu profesión. Aprender marketing, montar una web, grabar vídeos, hacerte fotos, escribir, organizar… todo encima de la formación clínica que la mayoría llevamos ya a cuestas.

Lo miro. Lo acompaño. Dejo que exprese toda esa frustración y esa impotencia.

Y al día siguiente vuelve con la energía renovada. Entusiasmado, con la idea clara de dedicarse a lo que le gusta: ponerse al servicio de las parejas que pueden encontrar en él herramientas para seguir juntas.

Me siento aliviada y contenta de verlo así. Porque sé que lo va a conseguir.

Y si tú también estás queriendo vivir de la terapia, quiero que sepas una cosa: vivirlo como una montaña rusa, con ilusiones y con cansancios, es normal y esperable. Nos pasa a todas y a todos. No estás haciendo nada mal.

¿Tú también andas en esa montaña rusa? Dímelo con un sí 👇

Un abrazo,
Ana 🙋🏻‍♀️

www.anatorrespsicologa.es

06/08/2026

Tu paciente cancela con dos horas de antelación. Habíais hablado de tu política, sabes que esa sesión se cobra. Y aun así, cuando llega el momento, no dices nada. Lo dejas pasar. "Bueno, esta vez no."

Y por dentro sientes hasta alivio de no haber tenido que reclamarlo.

Ese alivio te está contando algo.

Cobrar esa sesión va mucho más allá de tu organización o de acordarte de tu propia norma. Para tu sistema nervioso, reclamar lo tuyo activa una alarma: si insisto, si me pongo firme, quizá genere un conflicto, quizá le caiga mal, quizá se vaya. Y en el fondo, muy abajo, hay una pregunta antigua: ¿tengo derecho a pedir esto?

Por eso no cobrar te alivia en el momento. Estás protegiendo el vínculo. Aunque el precio lo pagues tú, con tu tiempo y con tu tarifa.

El encuadre no se sostiene solo con tenerlo escrito. Se sostiene cuando tu cuerpo deja de leer "poner un límite" como "arriesgar el vínculo". Y eso se trabaja.

¿Te ha pasado? Dímelo con un sí 👇

Un abrazo,
Ana 🙋🏻‍♀️

03/08/2026

El 95% de las terapeutas que sufren el síndrome de la impostora no dudan de sus conocimientos cuando acompañan a una amiga.

Solo cuando van a cobrar por ello.

Cuando leí ese dato tuve que releerlo, porque lo cambia todo. No significa que no sepan. Saben perfectamente. Lo que pasa es que algo por dentro les impide sentir que ese saber les pertenece cuando hay dinero de por medio, cuando hay una consulta que abrir, un nombre en una web.

Y ese algo tiene nombre, y no es la falta de formación.

Lo veo constantemente en consulta: terapeutas con carpetas llenas de certificados que, cada vez que tienen que exponerse, se dicen «es que todavía me falta base, cuando acabe este curso…». Y esa frase no la terminan nunca.

Porque la ecuación «me siento insegura → me falta formación → estudio más → me sentiré lista» no cierra jamás. Siempre hay otro curso.

¿Por qué no cierra? Porque la inseguridad no vive donde crees.

No está en la parte racional del cerebro, la que acumula conocimiento. Está en la memoria emocional, en la parte que aprendió hace mucho, mucho antes de la carrera, que mostrarte tenía un coste. Y esa parte no se actualiza con un diploma.

Lo cuento entero en el nuevo artículo del blog, incluida la parte que a mí me costó cara: los años en los que yo bajaba mis precios antes de que nadie me lo pidiera, y me decía que era generosidad.

📎 Te dejo el artículo completo en el link

https://blog.anatorrespsicologa.es/post/sindromedelaimpostora-2536

¿Te resuena? Dímelo con un sí 👇

Un abrazo,
Ana 🙋🏻♀️

30/07/2026

Lo tienes todo para dar el paso. La formación, la idea, el hueco en la agenda. Y de repente te encuentras ordenando cajones, contestando un mail que no corría prisa, mirando el móvil sin saber para qué.

Le llamas procrastinar. Pero por dentro está pasando otra cosa.

Cuando lo que tienes delante (publicar, lanzar, cobrar, dar la cara) tu cuerpo lo lee como amenaza, tiene dos salidas. Una es acelerar: preparar más, revisar más, otro curso más. Esa es tu parte exigente, corriendo. La otra es lo contrario: el cuerpo se satura, se apaga y se queda quieto. Eso que sientes como bloqueo tiene nombre en el modelo. Lo llamo colapso: tu sistema nervioso metiendo el freno porque algo dentro anticipa que ese paso va a doler.

¿Y qué es lo que duele? Casi siempre, la misma herida antigua: el miedo a que, si te muestras y sale regular, se confirme ese «no soy suficiente» que llevas cargando hace años. No dar el paso te protege de esa confirmación. Por eso esperar se siente tan seguro.

Por eso empujarte con disciplina no funciona: solo mantiene la alarma encendida. Lo que la calma es ir al revés. Pasos pequeños en los que tu cuerpo pueda comprobar que esta vez no pasó nada. Y otra vez. Hasta que deja de leer «mostrarme» como «peligro».

Mira tu procrastinación de otra forma: te está señalando justo dónde tienes una herida que todavía duele.

¿Lo reconoces? Dímelo con un sí 👇

Un abrazo,
Ana 🙋🏻‍♀️

Grabas el reel.Te ves.No te gusta.Lo borras.Y mañana, otra vez.Si esto te pasa, sigue leyendo 👇La mayoría de las persona...
29/07/2026

Grabas el reel.
Te ves.
No te gusta.
Lo borras.
Y mañana, otra vez.

Si esto te pasa, sigue leyendo 👇

La mayoría de las personas no se va a fijar en tus fallos.
Ni en si te equivocas en una palabra.
Ni en si el fondo no es perfecto.

Nadie se va a acordar de eso.
Pero sí de cómo le hiciste sentir.

Casi siempre somos nuestro juez más duro y exigente

La gente conecta cuando siente que lo que compartes le ayuda.
Y estoy convencida de que eso ya lo haces.

Así que…
- No tengas miedo a grabarlo
- A publicarlo
- A decir quién eres y a qué te dedicas

La mayoría no espera que seas influencer.
Solo necesita saber que existes.

Lo peor que puede pasar es que lo vean pocas personas
Y aun así, ya es ganancia.

Porque cada vez que te expones, tu sistema nervioso aprende que no es peligroso,
y esas partes tuyas que antes te frenaban empiezan a relajarse.

Ya no necesitan protegerte tanto.
Y tú puedes avanzar sin luchar contra ti.

Desde el modelo ITM:
• Identifica las voces que te frenan
• Transformate acompañando con cariño a la niña que hay detrás
• Muéstrate… y celébralo

Un abrazo,
Ana 🙋🏻‍♀️

www.elsindromedelaimpostora.es

Hace poco una terapeuta me dijo en sesión: «Es que yo tuve una infancia buenísima. Mis padres me querían. Entonces, ¿por...
22/07/2026

Hace poco una terapeuta me dijo en sesión: «Es que yo tuve una infancia buenísima. Mis padres me querían. Entonces, ¿por qué me siento así?».

Y ahí está una de las confusiones más grandes sobre el síndrome de la impostora 👇

Esto no se instala porque hubiera algo mal en tu casa. Se instala cuando el cuerpo aprende, sin palabras, que la calma y la conexión llegaban más fácil cuando lo hacías bien.

No hace falta que nadie te gritara. Basta con que un día, con una nota más baja, el ambiente se enfriara un poco. Un suspiro. Un silencio. Una distancia pequeña. El cuerpo lo registra antes que la cabeza.

Y lo guarda. Se graba antes de las palabras, como memoria procedimental 🧠, en cómo reaccionas, en el gesto, en la respuesta automática. Años después la mente le pone nombre: «no soy suficiente».

En el carrusel te lo cuento entero, con la escena completa.

Lo que me interesa que te lleves es esto: tu cuerpo sigue usando un mapa que dibujó hace décadas, cuando el peligro era real. Hoy no lo es. Y ese mapa se puede redibujar, pero no leyendo sobre ello.

¿Qué notaste en el cuerpo la última vez que tuviste que exponerte? Dímelo en una palabra 👇

Un abrazo,
Ana 🙋🏻‍♀️

18/07/2026

Cuando te preguntan cuánto cobras por sesión, ¿te quedas en blanco?

Si crees que es una cuestión de experiencia, siempre vas a poner el precio por debajo de lo que te corresponde.

Lo que ocurre de verdad es que hay una parte de ti que todavía cree que no eres lo suficientemente buena para cobrar más. A esa parte la llamo el juez interno.

He creado dos audios gratuitos para que empieces a verlo, observarlo y transformarlo.

Escríbeme AUDIOS y te los paso 🧠🙋🏻‍♀️

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