04/06/2026
Junio
He venido a celebrar mi aniversario de boda a la playa, a mi adorado rinconcito del Algarve. Hay un largo paseo hasta donde por fin podremos darnos un merecido chapuzón. Por el camino nos mueve y desordena el pelo esta brisa que huele a salitre y pino, ¿sabéis a qué olor me refiero?, ¿no es lo más embriagador del mundo? Suerte de tener hoy bien abiertos los sentidos, porque el aroma es indescriptible, el ligero viento hace que disfrutemos de la temperatura perfecta, el sonido del mar adormece nuestros oídos y yo te acaricio una mano justo ahora.
Ya es Junio. Ya han transcurridos 6 meses desde que dimos el año por bienvenido. Se acerca el fin de curso de los niños y estos 35° anuncian la llegada del verano.
Qué alegría, mi estación preferida.
Me gusta más el calor. Las tardes que se eternizan en rosas y malvas rozando las diez de la noche.
Vuelvo de consulta y aún es de día, con lo que tengo la oportunidad de parar un poco más rato antes de dormir para hacer nuestro resumen del día: reunirnos en la cocina de forma animada los cinco y contarnos "lo mejor y lo peor del día", las notas, alguna tavesura, la anécdota en la clínica, esta u otra broma...y probablemente, sonará de fondo la banda sonora de "Orgullo y Prejuicio", que escuchamos de un viejo cd muy gastado, y todos tarareamos porque nos calma y nos une hace desde hace ya muchos años y muuchas cenas.
Tengo otra orquídea nueva en la ventana y está cuajada de flores. He querido pensar que cuidar de ellas y embellecer mi hogar, es un acto en sí que me tranquiliza.
Un ritual que enriquece la mente y despierta sensibilidad en mis manos.
Es algo nuevo para mí, inquieta y rápida per sé, y me está volviendo meticulosa.
Dirigir una acción a algo hermoso, de forma pausada me beneficia y, sin duda, también va a mejorar mi modo de trabajar.
Mis manos y mi mente aprenden con paciencia a ir en sintonía cuando realizo tratamientos, fluyendo desde un lugar más calmado y exquisito, como cuando cuido mis delicadas flores.
Estoy aprendiendo a hacerlo mejor. Quiero traer para mí y para los míos más belleza y calma. Para mis pacientes plenitud e impecabilidad en mis actos.
-Conciencia-
Vamos a por un bonito mes!