07/09/2026
🏃♂️ Correr rápido no siempre significa correr bien.
En una competición, muchas veces no te frena tu velocidad máxima. Te frena no saber gestionar el esfuerzo cuando el cuerpo ya está cansado.
El consiste precisamente en aprender a distribuir tu energía. Saber cuándo apretar, cuándo contenerse y cuándo reservar fuerzas para lo que viene.
Y después están las transiciones.
Pasar de una carrera a un ejercicio, de un ejercicio a otro o volver a correr después de un esfuerzo intenso parece sencillo… hasta que tienes las pulsaciones disparadas.
Por eso, entrenar únicamente cuando estás fresco no es suficiente.
Hay que aprender a correr bajo fatiga, a recuperar el control de la respiración, mantener la técnica y seguir avanzando aunque las piernas ya no respondan igual.
Porque competir no consiste solo en tener un buen motor.
👟 Consiste en saber cuándo utilizarlo y cómo gestionarlo cuando el cansancio aparece.
El objetivo no es salir más rápido.
Es llegar más lejos.