05/06/2026
Llevo más años cuidándome de verdad que estando a dieta, y la diferencia ha sido brutal.
Lo que de verdad me cambió no fue comer menos ni prohibirme cosas.
Fue dejar de improvisar a las dos de la tarde sin saber qué comer, fue perderle el miedo a los hidratos de una vez, fue meter proteína en el desayuno y notar cómo bajaba esa ansiedad que arrastraba todo el día, fue entender que moverme no era un castigo para compensar, sino algo que me hacía sentir bien, fue dejar de mirar solo la báscula como si ese número decidiera cómo iba mi día, y sobre todo, fue empezar a mirarme al espejo y preguntarme cómo estoy de verdad, en lugar de solo cómo me veo.
Eso me cambió la vida mucho más que cualquier dieta.
Y si ahora mismo sientes que necesitas un cambio, déjame decirte algo: probablemente no necesitas otra dieta más, necesitas que alguien te acompañe a hacerlo diferente. Y eso es justo lo que hago con las mujeres a las que acompaño.
Si lo sientes así, escríbeme ✨💞