20/02/2023
Aunque hay consenso en que la fiebre no es una enfermedad sino un síntoma, parte de la respuesta inmunitaria, útil contra infecciones y segura a no ser que pase de 40º (en realidad, probablemente en la mayoría de casos, 42ºC), se suele apostillar “no es necesario administrar antitérmicos a no ser que pase de 38ºC y haya malestar”. La cara que se me queda cada vez que lo leo: o_O
Cuando propongo no inhibir la fiebre estas son las objeciones que suelo encontrarme:
1- “Es que da penita verlo tan chafado” ya, pero en la vida va a haber de todo, también sufrimiento de distintos tipos. Si te pones a evitar las cosas buenas que pueden generarle malestar, empieza por impedirle hacer amistades.
2 - “Es que a mí tampoco me gusta encontrarme mal”. Te imaginas a una persona de 50 años con un hijo de 30 en casa que no trabaja diciendo “es que a mí tampoco me gusta trabajar”? En los lugares donde no tienen ni han tenido nunca acceso a paracetamol, se enferman (menos que nosotros) y se aguantan y lo superan la mayoría de veces.
3- “¿Y si convulsiona?” Las criaturas que no hacen convulsiones febriles no las hacen ni a 37º ni a 39º. Las que las hacen, las pueden hacer a 37º o a 39º y tomen o no antitérmicos. Los fármacos que parecen tener algun efecto preventivo son los ansiolíticos, que no se recomiendan por sus efectos adversos.
4- “Es que no puedo permitirme que se quede en casa”. Ya, la conciliación laboral no existe pero dar un antitérmico no la curará ni impedirá que contagie a otras personas.
5- “Me da miedo que suba demasiado”. Lo más habitual es que no pasen de 39,5º y a esas temperaturas tampoco imagines que están comatosos. Duermen más, hacen mala cara, se encuentran mal pero no como te encontrarías tú, adulta. Además suele ser fácil bajar la un poco. (pasar de 39º a 37º requiere un fármaco pero para bajar de 39,2º a 38,9º suele bastar con cambiarles la ropa o darles agua fresca o hacer un pipí.
Te animo a probar otro enfoque frente a la fiebre y recuperar la confianza en el sistema inmunitario. Hablo de esto y mucho más en el taller “Defensas a tope. Apoyar la inmunidad infantil en la salud y en la enfermedad” (link en la bio)