08/09/2026
Cuando cierto personaje público escribió que no quería reconciliarse con su familia, medio internet se puso a opinar.
Lo cierto es que alejarse no siempre significa desvincularse, y conviene diferenciar ambos conceptos, ya que podemos cortar el contacto y seguir viviendo desde la culpa, el miedo o la necesidad de aprobación. Y también podemos quedarnos mientras dejamos de ser quienes somos para poder pertenecer.
La pregunta quizá no sea ¿me quedo o me voy?, sino:
¿puedo relacionarme sin abandonarme para pertenecer?