29/05/2026
Anoche, mi casa abrió sus puertas y mi mesa volvió a vestirse para recibir a un grupo de mujeres maravillosas. Nos une la pérdida, es verdad, pero sobre todo nos une la reconstrucción.
Cada una a su ritmo; compartiendo historias de vida, sonriendo y abriendo el corazón para recibir empatía en compañía (puedes deslizar para ver la magia de nuestra cena ✨).
Soy fiel creyente de que no hay nada más terapéutico que sanar en tribu, con personas que han vivido experiencias similares a las tuyas y que comparten tu mismo lenguaje emocional.
Antes de dormir, di gracias. En estos últimos meses la vida me ha forzado a salir de mi zona de confort, y ese empujón me ha permitido abrirme a nuevas amistades que han llegado a mi vida para enseñarme algo vital: no estoy sola en este camino.
Y tú tampoco.
El duelo de pareja a veces nos tienta a aislarnos, pero el verdadero bálsamo está en conectar.
Si esto te resonó, sígueme. Aquí estoy para acompañarte.
👇 Si estás transitando un proceso de pérdida o separación, ¿has encontrado ese refugio en tus amigas? Te leo en los comentarios.
Hasta que nos volvamos a encontrar.