02/07/2026
En oncología hay una escena que se repite: el paciente llega con síntomas, miedo y una lista de “prohibidos” sacada de internet. Y en mitad de la consulta aparece la pregunta: “¿qué puedo comer?”
Ahí es donde muchos sanitarios (nutrición sin formación en oncología , psico, fisio, enfermería) nos quedamos sin una forma de actuar común:
o minimizamos (“no le des importancia”), o restringimos “por si acaso”, o soltamos un “come lo que puedas” que no resuelve nada.
Y lo digo con cariño, pero también con claridad: esto no es un detalle. En tratamiento activo, una recomendación improvisada o una no-derivación a tiempo puede complicar tolerancia, ingesta, ansiedad y adherencia.
Espero no haberte hecho pupa con el carrusel. No es para señalar a nadie. Es para que no te vuelva a pasar en consulta: quedarte sola, sin lenguaje, sin criterio y sin un plan de “qué hago yo / qué no hago yo / cuándo derivo”.
Si eres sanitario y quieres una forma de trabajar en oncología con ética, psicooncología aplicada, intervención clínica, casos reales y autocuidado profesional, escríbeme EPICA y te mando todos los detalles.