25/08/2026
¿Puede el método noruego ser interesante también desde la prevención de lesiones en carrera?
Una de sus claves es acumular mucho trabajo de calidad controlando muy bien la intensidad, con gran parte del volumen entre LT1 y LT2 y evitando pasar innecesariamente demasiado tiempo por encima de LT2.
En nuestro último estudio, publicado en Translational Sports Medicine, analizamos la mecánica de carrera de 100 corredores al 65%, 85% y 100% de su velocidad aeróbica máxima.
A medida que aumentaba la velocidad observamos:
• menor tiempo de contacto
• mayor tiempo de vuelo y longitud de zancada
• mayores fuerzas verticales
• mayor loading rate y shock
• mayores aceleraciones de frenado
• mayor velocidad máxima de pronación
Es decir, correr más rápido no supone únicamente una mayor exigencia metabólica: también modifica la demanda mecánica de cada apoyo.
Y aquí aparece una conexión interesante con el método noruego.
Este modelo permite acumular grandes volúmenes de trabajo aeróbico de calidad sin necesidad de pasar demasiado tiempo a las intensidades más altas. De hecho, algunas sesiones se realizan en cinta o superficies más blandas para reducir el estrés mecánico.
Nuestro estudio no demuestra que el método noruego prevenga lesiones, pero sí permite plantear una hipótesis interesante: quizá controlar la intensidad no tenga únicamente una ventaja fisiológica, sino también mecánica.
Rendimiento y prevención podrían compartir un mismo principio: conseguir un gran estímulo fisiológico controlando cuánto tiempo exponemos al sistema musculoesquelético a las mayores demandas mecánicas.
Cejudo-Alba et al. Translational Sports Medicine. 2026.
Kelemen et al. International Journal of Sports Science & Coaching. 2025.