02/06/2026
En algún momento aprendimos que debíamos hacerlo solas. En esas experiencias tempranas comprendimos que la única opción era no buscar apoyo, quizás porque no había ninguno disponible o porque no se podía confiar. Fuimos adolescentes y/o adultas con la creencia de que ser autosuficientes era lo mejor, que dejarse sostener no era el camino o puede ser que nos dijeran "sé independiente", "tienes que valerte por ti misma" que "ser fuerte es hacerlo sola". Crecimos creyendo que buscar ayuda era sinónimo de fracaso, que necesitarla era ser débil.
Hasta que un día llegamos a una consulta de psicología "porque no podemos más"... quizás es la maternidad, o simplemente la vida, que en algún momento desborda. Y es este el primer paso que das hacia la interdependencia, porque la realidad llega un momento que se desvela: nadie puede sola. Porque pedir ayuda y saber encontrarla, ya es en sí mismo un signo de fortaleza.