27/08/2026
¿Cuándo dejaron de parecernos reales?
Hay un momento curioso en redes en el que dejas de admirar a alguien y empiezas simplemente a observarlo desde lejos.
No porque le vaya bien.
No porque gane dinero.
No porque viaje, tenga marcas o viva mejor que tú.
Sino porque ya no reconoces nada de tu vida en lo que te cuenta.
Y ahí cambia todo.
Antes seguías a alguien porque te entretenía, te inspiraba, te hacía compañía o sentías que había cierta cercanía.
Pero cuando esa cercanía desaparece y todo empieza a sonar a privilegio, superioridad o desconexión, el vínculo se rompe.
Y en redes, el vínculo lo es casi todo.
Por eso creo que esta conversación no va realmente de “odiar a los influencers”.
Va de algo bastante más interesante:
qué pasa cuando una audiencia deja de sentirse vista por la persona a la que lleva años mirando.
Y eso, para alguien que vive de conectar, puede ser bastante más peligroso que cualquier polémica puntual.
¿Tú en qué momento dejas de seguir a alguien: cuando te aburre, cuando te decepciona o cuando ya no te representa?