13/10/2026
¿Has oído hablar de responsabilidad afectiva? ¿Qué entiendes por ella?
Mucha gente cree que la responsabilidad afectiva consiste en hacerse cargo de las emociones de los demás, pero no es cierto.
Consiste en tener en cuenta cómo puede afectarle a alguien una decisión que sabemos que le repercutirá. Consiste en tener en cuenta cómo nos relacionamos con ese alguien. Es, sencillamente, tener en cuenta a la otra persona.
Implica hablar con claridad, saber escuchar, respetar los límites de otros como nos gusta que respeten los nuestros, no generar expectativas que no podemos cumplir, ser asertivos; pero no “sincericidas”.
En este carrusel te dejamos algunos ejemplos de cómo se demuestra en el día la responsabilidad afectiva (y cómo no) 😉
🫂 Y recuerda que practicarla no significa decir siempre que sí o no respetar nuestros propios límites. Significa saber relacionarnos con honestidad, respeto y empatía, sin olvidar, por supuesto, nuestras propias necesidades.