02/09/2026
Una versión más ligera del salmorejo, pensada para mantener la textura cremosa sin recurrir al pan.
Aquí el truco está en triturar muy bien el tomate con el huevo cocido y el AOVE hasta conseguir una emulsión fina. Los berberechos completan el plato aportando proteína y ese punto salino que combina especialmente bien con el tomate.
Según las cantidades de esta receta, cada ración aporta aproximadamente 230 kcal, 20 g de proteína, 8 g de hidratos y 3 g de fibra. Como siempre, son valores orientativos y pueden variar, especialmente según la cantidad final de aceite utilizada.
Consejo Candela: si quieres controlar mejor el aporte energético, mide el AOVE en lugar de añadirlo “a ojo”. Es un alimento excelente, pero también muy concentrado en energía.
¿Probarías esta versión sin pan?