18/08/2026
A la izquierda, el hueso. A la derecha, lo que hemos impreso.
Es uno de los primeros prototipos de pie protésico que sale de AM-HEAL, el proyecto europeo Erasmus+ en el que trabajamos con otros cuatro socios. Diseñado en 3D y pensado para personas amputadas por heridas de guerra.
El problema que hay detrás no es de diseño, es de acceso. Una prótesis convencional se fabrica lejos, tarda y cuesta. Y donde más falta hace ahora mismo —uno de nuestros socios trabaja desde Kyiv— es justo donde peor funciona esa cadena. La fabricación aditiva cambia la ecuación: el diseño viaja como un archivo y la pieza se imprime donde está el paciente.
Esto todavía no es una prótesis terminada. Es un prototipo, y está impreso a tamaño real para hacerle lo que hay que hacerle: cargarlo, mirar cómo se comporta en el despegue del paso, ver dónde flexa lo que no debería y decidir qué cambia en la siguiente versión. Por eso lo verás al lado del modelo óseo: lo que se diseña tiene que responder a una anatomía concreta, no a una idea bonita.
Nuestro papel en el consorcio es exactamente ese. Somos los únicos que vemos pacientes, así que a nosotros nos toca decir si una pieza aguanta la clínica o solo aguanta el ordenador.
Un prototipo sirve para fallar pronto y barato. Este ya nos ha dicho cosas. Iremos contando en qué acaba.
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Más información sobre AM-HEAL en https://am-heal.eu/
Cofinanciado por el programa Erasmus+ de la Unión Europea. Proyecto 2025-1-IE02-KA220-HED-000356678. Las opiniones expresadas son responsabilidad de los autores y no reflejan necesariamente las de la Unión Europea ni las de la agencia financiadora.