02/06/2026
Si el trabajo ha cambiado, también lo han hecho las expectativas sobre el espacio. La flexibilidad ya no se mide solo en tiempo. También se mide en entorno.
El 74% de los empleados valora la flexibilidad espacial tanto como la flexibilidad horaria. Porque no todas las tareas requieren el mismo nivel de concentración, interacción o privacidad. Y no todos los momentos de trabajo necesitan el mismo tipo de espacio.
La oficina deja de funcionar cuando obliga a una única forma de uso. Y empieza a aportar valor cuando permite elegir: dónde reunirse, dónde concentrarse, dónde colaborar o dónde detenerse unos minutos.
Equipar un espacio hoy no consiste en definir una distribución fija. Consiste en crear un entorno capaz de responder a distintas formas de trabajar sin perder coherencia.
Por eso para nosotros la flexibilidad no empieza en la agenda. Empieza en el espacio.
https://valoffice.com/proyectos/