10/09/2026
Es una pregunta mucho más frecuente de lo que parece. Y la respuesta es sencilla: porque los dientes de leche no son dientes “de segunda”.
Aunque sean temporales, cumplen funciones fundamentales durante los primeros años. Permiten al niño masticar correctamente, participar en el desarrollo de la alimentación y mantener el espacio necesario para que los dientes permanentes puedan ocupar su posición cuando llegue el momento.
🦷 Cuando una caries en un diente de leche no se trata, no solo estamos hablando de un diente que algún día se caerá. Una lesión que progresa puede provocar dolor, infección y dificultad para comer o dormir. Y cuando la pérdida del diente se produce demasiado pronto, también puede alterarse el espacio destinado al diente permanente que todavía está por salir.
Además, los dientes temporales tienen una estructura diferente a la de los dientes permanentes y pueden desarrollar caries con rapidez. Por eso, una pequeña lesión que aparentemente no preocupa puede avanzar mucho más de lo que los padres imaginan.
👧🏼 Y hay otro motivo por el que cuidarlos es tan importante: la infancia es el momento en el que se construyen muchos de los hábitos que acompañarán al niño durante toda su vida. Aprender a cepillarse, controlar determinados hábitos alimentarios y acudir a revisiones desde pequeño ayuda a convertir la prevención en algo natural.
Por eso no debemos pensar en los dientes de leche como dientes que simplemente “hay que aguantar hasta que se caigan”.
Son dientes que el niño necesita hoy.
Y cuidarlos significa también proteger su salud, su alimentación, su desarrollo y la salud de los dientes que vendrán después.