13/05/2026
No podemos controlar cada pensamiento que aparece en nuestra mente.
A veces llegan dudas, miedos, inseguridades, culpas o pensamientos intrusivos que no elegimos tener.
Lo que nos hace daño no es el pensamiento en sí, si no la lucha contra él, intentando apartarlo, distrayéndote, razonándote…
Mientas estás luchando, ese pensamiento está ocupando un gran espacio, tu atención deja de estar en otras cosas, para centrarse justamente en lo que no quieres.
No todas las batallas se libran luchando…
Aprende a observar ese pensamiento okupa, identifícalo, déjalo allí, sin discutirlo, sin desmontarlo ni intentar echarlo. El okupa seguirá por un tiempo, pero ya no ocupará todo el espacio de antes.
Porque tener un pensamiento no depende de ti, pero decidir cómo actuar frente a él, si.
☀️Recuerda: No eres lo que piensas; si no lo que haces.