08/05/2026
Muchas Gracias Carlos por la labor de divulgación que haces.
Autor: Carlos Forte
Publicado: Aqui en Villena nº 57 Mayo 2026
➡️«Nada importante se construye rápido»
Francisco Beltrán nos atiende tras su oro en la Supercopa de España de Judo, demostrando la importancia de la mente en el deporte y la vida.
Francisco Beltrán no entiende de límites. A sus éxitos recientes, como el título de campeón de la Supercopa de España de Judo, se suma una trayectoria deportiva construida con constancia, disciplina y una mentalidad inquebrantable que trasciende el tatami.
Su curiosidad le ha llevado a explorar el potencial de la mente a través de la escritura, compartiendo sus conocimientos y desarrollo personal en tres libros publicados hasta la fecha, en los que aglutina el saber acumulado por el judo, la psicología y el montañismo: sus tres pasiones.
Entre combates, libros y cumbres, su historia dibuja el perfil de un deportista atípico, capaz de integrar cuerpo y mente en un mismo camino. Hablamos con él para conocer su filosofía de trabajo y las claves que le hacen seguir compitiendo en primera línea, aleccionando chavales en las artes marciales y dando a conocer el verdadero poder de la mente.
➡️¿Cómo descubriste el judo y qué te atrajo de él?
Lo descubrí de niño, por un amigo del colegio al que todos conocían como Avel. Él me habló del judo y un día acompañé al Teatro Chapí, donde estaba la sección de Judo CAMV. Al entrar allí y ver a los judokas moverse, supe que quería formar parte de aquello.
Cuando ya trabajaba en la panadería familiar, fue Dimas —hijo de un distribuidor— quien me empujó definitivamente a empezar. El judo me atrajo porque no era solo pelear, había buen ambiente, respeto, autocontrol y una forma de hacerse fuerte por dentro y por fuera.
➡️Acabas de proclamarte campeón de la Supercopa de España de Judo. ¿Qué significa este logro para ti en este momento de tu carrera?
Fue un día muy especial. Más allá del resultado, lo que de verdad me llenó fue ver a Javi, mi hermano de tatami, volver después de una intervención seria y recuperar sensaciones. Más que una competición, fue una experiencia de vida.
➡️Si tuvieras que definir tu carrera en tres palabras, ¿cuáles serían y por qué?
Constancia, aprendizaje y carácter. Constancia, porque nada importante se construye rápido. Aprendizaje, porque siempre he entendido el judo y la vida como una escuela. Y carácter, porque sin carácter no aguantas ni los golpes del tatami ni los de fuera.
➡️¿Qué valores te ha aportado el judo fuera del tatami?
Me ha convertido en la persona que soy. Me ha aportado disciplina, respeto, humildad y autocontrol. También me ha enseñado a aceptar que caer forma parte del camino. Muchas veces el problema no es caerte, sino no saber levantarte pronto. Tengo una frase que digo desde hace tiempo: el judo me enseñó a caer sin hacerme daño y a levantarme enseguida.
➡️¿Cuáles son los consejos que les das a los jóvenes que empiezan ahora en vuestro club?
Que no tengan prisa y que entiendan que el judo no consiste solo en ganar combates. El judo forma personas. Enseña a esforzarse, a respetar, a convivir y a tolerar la frustración. Las medallas están bien, pero no son lo más importante, porque perder forma parte del juego.
➡️Además de deportista, eres autor de varios libros sobre aprendizaje y control mental, ¿cómo nace esa inquietud?
Nace de mi propia vida. Vengo de una historia de trabajo duro, de madrugones en la panadería, de haber tenido que pelear por abrirme camino y de comprobar que la cabeza marca diferencias. Después, la formación y la experiencia me ayudaron a ponerle nombre a algo que ya había vivido: que la mente bien entrenada cambia la manera de afrontar la presión, el esfuerzo y la vida.
➡️En momentos de máxima presión, ¿qué papel juega la mente frente a la técnica o la preparación física?
La mente juega un papel decisivo. La técnica y la preparación física son imprescindibles, pero cuando llega la verdad, la cabeza marca diferencias. Puedes estar muy preparado, pero si te bloqueas, no rindes al 100%. La mente no sustituye al entrenamiento, pero sí decide cuánto de ese entrenamiento eres capaz de usar cuando importa.
➡️Hablas en tu último libro del poder de la mente, ¿cómo puede aplicar una persona estos principios en su día a día?
No solo aprendiendo a concentrarse, a sostener el esfuerzo o a gestionar la frustración, sino también cuidando mucho cómo se habla a sí misma. Muchas veces es más importante lo que nos decimos que lo que hacemos. Si uno se repite que no puede, no vale o que no está preparado, acaba actuando desde ahí.
Termina funcionando como una autoprofecía cumplida: uno falla, se bloquea y encima encuentra razones para justificarse. La mente hay que entrenarla igual que el cuerpo, porque nuestra forma de pensar condiciona directamente nuestra forma de vivir.
➡️Eres también aficionado al montañismo, ¿qué aporta la montaña que no encuentras en el tatami?
La montaña me da silencio, perspectiva y una conexión a tu yo más primitivo que conecta con la realidad. En la montaña no puedes fingir: o estás preparado o lo pagas. Me aporta calma, claridad mental y una sensación de bienestar que no siempre encuentras en otros entornos. El tatami te enfrenta a otro, la montaña te enfrenta a ti mismo.
➡️¿Cuáles son tus próximos retos o proyectos personales?
Seguir vinculado al judo, participar en el próximo campeonato de Europa, seguir enseñando y creciendo mientras tenga salud y ganas. También continuar con proyectos relacionados con el aprendizaje, el rendimiento y la escritura. A estas alturas, uno ya no busca hacer ruido, sino hacer trabajo con propósito.
‼️«No era solo pelear, había respeto, autocontrol y una forma de hacerse fuerte por dentro y por fuera»
‼️«El judo me enseñó a caer sin hacerme daño y a levantarme enseguida»
‼️«La mente no sustituye al entrenamiento, pero sí decide cuánto de ese entrenamiento eres capaz de usar»