23/07/2026
Volveré.
Y cuando vuelva, seguiré siendo Patty que conoces.
Seguiré escuchando con la misma presencia, enseñando con la misma pasión y acompañando con el mismo respeto hacia la historia de cada persona que llegue hasta mí.
Pero profesionalmente volveré desde un lugar más profundo.
Volveré como Patricia Solórzano.
Con una mirada más amplia, más consciente y más coherente con todo aquello en lo que creo.
Porque he comprendido que el verdadero acompañamiento no consiste en ofrecer respuestas. Consiste en crear el espacio donde cada persona pueda encontrarse con las suyas.
Mi forma de entender el tarot ha evolucionado
Y si sigo siendo vidente..
Ya no lo contemplo como un instrumento para anticipar el futuro, sino como un lenguaje simbólico capaz de revelar aquello que aún permanece oculto en la conciencia. Un puente entre la psicología, la experiencia humana y la dimensión más profunda del ser.
Por eso seguirás encontrando consultas.
Pero serán diferentes.
No serán un lugar donde entregar tu poder.
Serán un lugar donde recuperarlo.
No buscaré que dependas de mi mirada.
Buscaré que aprendas a confiar en la tuya.
Porque el mayor logro de una terapeuta no es que alguien necesite volver constantemente.
Es que un día pueda caminar con la serenidad de quien ha descubierto que las respuestas más importantes siempre estuvieron dentro.
Como profesora, tampoco quiero formar personas que memoricen significados.
Quiero formar profesionales capaces de observar, cuestionar, sentir y comprender el símbolo desde la conciencia.
Porque un Arcano no es una definición.
Es una experiencia.
Una puerta.
Una conversación entre la vida y quien está dispuesto a escucharla.
Mi compromiso sigue siendo el mismo, pero mi forma de sostenerlo ha madurado.
Honro a quienes caminaron antes que yo.
Honro a mi tatarabuela.
Honro a mi bisabuela.
Honro mi linaje de brujas,clarividentes,mediums,psiquicas,sanadoras..
Honro a todas las mujeres de mi linaje que, con sus luces y sus sombras, hicieron posible que hoy yo esté aquí.
Honro la historia que me precede.
Honro la experiencia acumulada durante años de trabajo.
Honro a cada persona que ha confiado en mí y que, sin saberlo, también me ha enseñado.
Honro el conocimiento ancestral cuando aporta sabiduría.
Honro la psicología, la neurociencia y la evidencia cuando aportan comprensión.
Porque no creo que haya una lucha entre ambos mundos.
Creo en un diálogo respetuoso entre la profundidad del símbolo y el conocimiento que la ciencia nos ofrece sobre el ser humano.
Pero, por encima de todo...
Honro la libertad.
La libertad de pensar.
La libertad de cuestionar.
La libertad de sentir.
La libertad de elegir.
Porque ningún método, ninguna terapeuta y ninguna herramienta deberían decidir por ti aquello que solo a ti te corresponde vivir.
Mi trabajo nunca será decirte qué hacer.
Será ayudarte a escuchar con más claridad esa voz que siempre ha habitado en ti y que, muchas veces, queda sepultada bajo el miedo, el ruido o las expectativas de los demás.
Volveré.
Con más rigor y con la misma sensibilidad.
Con más conocimiento y con la misma humanidad.
Con más experiencia y con la humildad de quien sabe que nunca deja de aprender.
Seguiré tendiendo puentes entre el tarot, la psicología transpersonal y la comprensión del ser humano.
Pero siempre recordaré que el mayor acto de acompañamiento consiste en devolver a cada persona aquello que nunca debió entregar: su capacidad de decidir, de comprender y de dirigir su propia vida.
Porque si hay algo que deseo que permanezca después de cada consulta, de cada formación y de cada encuentro, no es que recuerdes mis palabras.
Es que recuerdes las tuyas.
Y que, desde ese lugar, puedas elegirte con libertad.
Volveré.
No para que me sigas.
Sino para caminar, durante un tramo del camino, junto a ti.
Patricia Solórzano.