29/09/2020
SOLA EN LAS ECOGRAFÍAS
Es una pena sentir no poder compartir con la pareja o la persona que acompaña a la gestante, la felicidad de ver en la Eco al bebé en la pantalla,o escuchar por primera vez su corazón.
Más pena, tristeza y dolor se siente, cuando dicen "su corazón no late,hace días dejó de crecer,algo va mal" y la gestante se encuentra sola, desnuda, abierta...sin una mano amorosa a la que llorar y con quién llorarlo.
Hoy, día de los derechos sexuales y reproductivos, compartimos el relato de una compañera embarazada que refleja todo lo que estamos viviendo en esta pandemia y exigimos medidas urgentes para que se respeten los derechos de madres y criaturas.
"En los tiempos antes de la covid-19, una mujer embarazada asistía a revisiones presenciales con matronas y ginecólogas, podía ir acompañada a la ecografía con la persona que ella decidiese, podía parir y gritar sin asfixiarse, podía pasear libremente…
Hoy las cosas son muy distintas; las embarazadas hemos ido perdiendo derechos con toda esta pandemia. Primero nos dejaron sin acompañante en las ecografías, recordemos que muchas veces son buenas noticias lo que escuchamos, pero en ocasiones escuchamos “no hay latido”, “veo algo extraño”, “tenemos que hacer otra prueba”, “el bebé no se desarrolla con normalidad” … hay tantas frases que nos dejan en shock acompañadas, no quiero imaginarme lo que es escucharlo sola. Lo lamento mucho por aquellas que tengan que vivirlo solas, con mascarilla, con personal sanitario que no conocen con mascarillas y en ambulatorios y hospitales que pueden ser focos de contagio. Es terrible haber perdido el derecho a estar acompañada en momentos tan importantes de nuestras vidas, especialmente en las ecografías de las semanas 12 y 20.
No solo hemos perdido ese derecho, ahora estamos siendo obligadas a parir con mascarilla incluso en el expulsivo. Si ya de por si el expulsivo era un momento de soltar, exhalar, confiar…ahora estamos siendo coaccionadas a tener la mascarilla puesta. Y eso, además, después de someterte a una prueba PCR que te hacen al llegar al hospital en trabajo de parto y al irte a casa. Cuantas mujeres se habrán contagiado en los hospitales en estos 6 meses, lo lamento hermanas.
Afortunadamente, hay protocolos de pandemia que han sido descartados después de haberse usado varias veces, como la separación madre-bebé por el padre positivo.
Las mujeres embarazadas estamos perdiendo derechos con toda esta crisis sanitaria y resulta incoherente que podamos ir a una gran superficie con mucha gente y acompañadas, o tener que ir a trabajar en metro y usar durante 9 horas mascarilla, o trabajar en un supermercado u hospital embarazada sin que puedas cogerte la baja por riesgo de embarazo o aceptar que parir con bozal es aceptable para madre y criatura.
También se han visto reducidas el número de visitas presenciales a matronas y ginecologas, hasta la semana 12 no sabemos si nuestro bebé se encuentra bien. En ocasiones, por la incertidumbre, vamos a una clínica privada para saber que está bien y pagamos. Aquí sí nos permiten estar acompañadas. Nuevamente la desigualdad trae más desigualdad
Porque una persona acompañante en las ecografías, que mayoritariamente es conviviente de la mujer embarazada, no conlleva más riesgo.
Porque hay más riesgo en el uso de la epidural que en un parto natural que permita a la mujer libertad de movimiento y libertad de respiración.
Porque las cosas tienen que cambiar porque no sabemos por cuanto tiempo vamos a estar así.
Por un mundo que respete a las mujeres y a sus criaturas, y por ende, los procesos sagrados de embarazo, parto, lactancia y postparto."