15/09/2026
El hambre no es falta de control. Es una respuesta fisiológica.
Cuando el déficit calórico es demasiado agresivo, aumentan las señales de hambre y se vuelve más difícil sostener el plan, regular la ingesta y mantener un buen rendimiento.
Por eso, un buen déficit no busca que comas lo mínimo posible, sino lo suficiente para progresar sin vivir peleando con el hambre.