03/09/2026
El intestino o "segundo cerebro" se comunica con el cerebro. Están conectados de dos maneras principales:
Físicamente: El nervio vago es la conexión directa del intestino con el cerebro. Controla los mensajes que llegan al intestino, así como al corazón, los pulmones y otros órganos vitales.
Químicamente: El intestino también se conecta con el cerebro a través de sustancias químicas como hormonas y neurotransmisores que envían mensajes. Estos mensajes químicos que se transmiten entre el intestino y el cerebro pueden verse afectados por las bacterias que viven en el intestino, llamados "microbioma intestinal".
Consejos para cuidar tu intestino.
- Dieta equilibrada: Llevar una dieta rica en cereales integrales, carnes magras, pescado, frutas y verduras.
- Prebióticos: También es importante alimentar a las bacterias beneficiosas que viven en el intestino. Los alimentos prebióticos son ricos en fibra y funcionan mejor crudos. Prueba con espárragos, plátanos (sobre todo si no están muy maduros), ajo y cebolla.
- Probióticos: Los probióticos son bacterias vivas presentes en los alimentos.
Los tipos y las cantidades de bacterias en los probióticos varían, y al calentar los alimentos, estas suelen morir. Algunos ejemplos de alimentos probióticos son el yogur (la etiqueta debe indicar cultivos vivos o activos), el chucrut y el kimchi sin pasteurizar, la sopa de miso, el kéfir (una bebida similar al yogur), la kombucha (té negro fermentado), el tempeh (hecho con soja) y el vinagre de sidra de manzana.
Fuente: Mental Health America