10/08/2026
¿Te dijeron que tienes ciática… pero en realidad el problema podría estar en un músculo?
Una de las causas más frecuentes de dolor en el glúteo y la pierna no siempre es una hernia discal.
En muchos casos, el responsable es el músculo piriforme.
Este pequeño músculo se encuentra profundamente en el glúteo y pasa muy cerca del nervio ciático. Cuando pierde movilidad, aumenta su tensión o se sobrecarga por una mala mecánica de la cadera, puede irritar el nervio y provocar síntomas prácticamente idénticos a una ciática.
Los síntomas más comunes son:
✅ Dolor profundo en el glúteo.
✅ Dolor que baja por la parte posterior del muslo.
✅ Molestias en la pantorrilla.
✅ Hormigueo o sensación de corriente hacia el pie.
✅ Dolor al permanecer sentado durante mucho tiempo.
✅ Molestias al caminar, subir escaleras o cruzar las piernas.
Y aquí es donde muchas personas se equivocan…
Empiezan a estirar el piriforme todos los días pensando que así van a solucionar el problema.
Pero si el músculo está tenso porque está compensando una falta de movilidad de la cadera, debilidad del torso o una mala estabilidad de la pelvis, seguir estirándolo sin corregir la causa solo ofrecerá un alivio temporal.
La solución no consiste únicamente en “aflojar” el músculo.
Hay que entender por qué ese músculo está trabajando de más.
Así es como trabajo este tipo de casos con mis pacientes:
1️⃣ Identificamos la causa del dolor.
No toda la ciática proviene de una hernia discal y no todo dolor en el glúteo es síndrome del piriforme.
2️⃣ Disminuimos la irritación del nervio.
Durante la fase aguda utilizamos estrategias para reducir la sensibilidad del nervio y recuperar poco a poco el movimiento sin aumentar los síntomas.
3️⃣ Recuperamos la movilidad de la cadera.
Una cadera rígida obliga al piriforme a trabajar más de lo que debería.
4️⃣ Fortalecemos el torso y los estabilizadores de la pelvis.
Cuando el cuerpo recupera estabilidad, el piriforme deja de compensar constantemente.
5️⃣ Volvemos progresivamente a las actividades normales.
El objetivo no es solo que desaparezca el dolor, sino que puedas caminar, sentarte, entrenar y vivir con confianza sin que los síntomas regresen cada pocas semanas.
La mayoría de las personas buscan el mejor estiramiento.
Pero la verdadera pregunta debería ser:
¿Qué está haciendo que mi piriforme se mantenga tenso todos los días?
Cuando respondes esa pregunta, la rehabilitación cambia por completo.
Ahora dime en los comentarios:
¿Tu dolor empieza en el glúteo o baja hasta el pie?
Escribe CAMBIO y te enviaré información sobre el mismo proceso de evaluación y rehabilitación que utilizo con mis pacientes para encontrar la verdadera causa del dolor y crear un plan específico para cada caso.