23/08/2026
Bendita naturaleza
Durante el embarazo ocurre algo extraordinario: algunas células de la madre atraviesan la placenta y pueden quedarse viviendo dentro de su hijo.
Este fenómeno se llama microquimerismo materno y significa que una persona puede conservar una pequeña población de células genéticamente maternas.
Los investigadores han detectado estas células incluso en personas adultas, demostrando que pueden persistir durante décadas después del nacimiento.
En un estudio, se encontraron células maternas en personas de hasta 49 años, mucho tiempo después de haber compartido el útero.
Así, una huella biológica de nuestra madre puede seguir viviendo dentro de nosotros acompañándonos en nuestra vida.
DOI: 10.33549/physiolres.935296