06/01/2026
¿Tu hijo tiene moquitos, tos y la nariz tapada cada invierno? Tranquila/o, es una situación muy frecuente. El resfriado común es uno de los motivos de consulta más habituales en pediatría, especialmente en los meses fríos
El catarro o resfriado es una infección respiratoria alta causada casi siempre por virus. Produce síntomas como obstrucción nasal, aumento de mucosidad, tos y, en algunos casos, fiebre. En los niños es especialmente común y, aunque puede parecer que no termina nunca, lo más importante es saber que **suele curarse solo**, generalmente en un plazo de 7 a 10 días, sin dejar secuelas
Es normal que la mucosidad cambie a lo largo del proceso: al inicio es más líquida, luego se vuelve espesa y puede adquirir un color blanquecino, amarillo o incluso verdoso. Esto **no es un signo de complicación ni indica necesidad de antibióticos**, sino parte de la evolución habitual del resfriado. El tratamiento se basa en aliviar los síntomas, y una de las medidas más eficaces es el lavado nasal con suero fisiológico, especialmente en los más pequeños
Los antibióticos no acortan la duración del catarro ni previenen complicaciones, y los medicamentos para la tos o anticatarrales no están indicados y pueden ser perjudiciales. La observación en casa suele ser suficiente, pero es importante consultar con el pediatra si aparece fiebre que dura más de 3 días, dolor de oídos, dificultad para respirar, decaimiento o síntomas que no mejoran
Y un recordatorio clave para el día a día: el lavado frecuente de manos sigue siendo una de las mejores formas de prevenir el contagio de infecciones respiratorias.
Informarse también es cuidar. 💙