14/06/2026
El mejor trabajo del mundo no se mide en horarios ni en oficinas, se mide en segundos como este.
El primer llanto, la primera vez que respira fuera del vientre que lo protegió por nueve meses… y nosotros ahí, para recibirlo con las manos y la bendición de Dios.
Cada parto es único. Cada bienvenida, un privilegio.