23/08/2026
El único momento en que Diego se olvidaba de su dolor de espalda era durmiendo.
El resto del día, el dolor siempre estaba ahí. No era solo físico: también ocupaba su cabeza desde que se levantaba hasta que se acostaba.
Cuando un dolor se instala durante mucho tiempo y las pruebas médicas no son muy alentadoras, nos cuesta creer que tendrá solución. Y nos lleva a pensar que solo nos queda resignarnos a convivir con el dolor.
Pero que te hayan diagnosticado una hernia o una protrusión no significa que tengas que vivir para siempre con el dolor.
Hoy Diego se levanta pensando qué va a hacer y cómo va a disfrutar el día. No si le va a doler.
Si tú también, como Diego, llevas tiempo con un dolor de espalda que te limita y ya no sabes qué más hacer, escribe “EMPEZAR” y hablamos sobre tu caso.